Kidsuke

Pues estaba escribiendo una entrada, pero no acaba de gustarme, así que me limito a dejar esto aquí para su deleite. Kidsuke (el proyecto conjunto del británico Kidkanevil y el japonés Daisuke Tanabe) pasó por Barcelona ayer. Daisuke Tanabe es una expresión electrónica del dream pop nipón: esa colección de pequeños ruidos, que evocan siempre la infancia, el otoño y la aguja sorteando el polvo en un vinilo. Una suerte de haiku sonoro. Alguien lo llamaría minimalismo también, y no andaría muy descaminado. Otros en esta línea son Gutevolk, Lullatone y Yosi Horikawa, por ejemplo. Kidkanevil le añade un chorro de oscuridad, y la mezcla es muy elocuente. Tienen su disco en Bandcamp, pero el fantasma del ciberespacio no me deja incrustarlo aquí, no sé por qué. Nada más, a ver si termino de escribir eso, que me está jodiendo un poco la semana. Hasta pronto.

Lullatone | Elevator Music

De lullaby (canción de cuna) y Casiotone (el piano de las infancias, ese PT82) proviene el nombre Lullatone. Y esto es todo lo que necesitas saber sobre el dúo que componen Shawn y Yoshimi, él americano y ella japonesa. Shawn comenzó a componer sus melodías por la noche, mientras Yoshimi dormía, en un pequeño apartamento nipón. Por eso suenan a  bedroom pop. Hay, verdaderamente, pocos grupos que se ajusten tan bien a una etiqueta como Lullatone. Tienen muy buena reputación -son pioneros en la última ola de minimalismo- y un puñado discos. Era solo una cuestión de tiempo que le dedicaran un álbum a las melodías de ascensor. Gracias a Shawn por el e-mail con la noticia de Elevator Music, que puedes escuchar en esta página y descargar siguiendo el enlace.

http://www.lullatone.com/

Cruyff in the Bedroom: shoegaze extraordinaire

  • Nombre: Cruyff in the Bedroom.
  • Estilo: Shoegaze, dreamgaze noisepop.
  • Son: Hata Yusuke (voz, guitarra), Sannohe Shigekazu (guitarra,voz), Hironaka Hideyuki (bajo).
  • Se formaron en Shimokitazawa (Tokio) en 1998.
  • Discografía esencial: Perfect Silence (2002), Hikarihimawari (2003), Saudargia (2008), Ukiyogunjou (2010). Sello: OnlyFeedbackRecords.
  • Compra un par de discos en Amazon.com, y el resto en Amazon.co.jp
  • Enlace: MySpace.

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A un grupo llamado Cruyff in the Bedroom uno tiene que prestarle atención. Aunque se anunciaran como «la mejor banda-tributo a Justin Bieber«, yo les daría el beneficio de la duda. Para no extenderme solo diré que entre los mejores herederos de My Bloody Valentine, entre los que mejor se miran a los zapatos mientras crean un muro de sonido con la guitarra, se encuentran Cruyff in the Bedroom. No digo que sean los mejores porque tienen competencia, sobre todo en Japón: Clams y Luminous Orange son dos ejemplos.

La aproximación al pop-rock de CITB es tan exquisita que me pregunto cómo han hecho para evitar la popularidad de sus maestros. Al igual que tantos otros grupos nipones, CITB son puristas: toman el canon y lo replican a la perfección. Nadie toca punk como lo tocan en Japón y, me parece, nadie hace shoegaze como lo hacen en Japón. A pesar de ello, es justo decir que CITB llevan más de una década sobre los escenarios y que, en ese tiempo, su sonido ha evolucionado en una dirección más etérea y luminosa. Dream pop, incluso.

Gutevolk: picnic electrónico

El mellotron es un préstamo de «Strawberry Fields Forever» y lo que sigue son capas y más capas de melancolía electrónica. Este es el sencillo extraído de Tiny People Singing Over the Rainbow (2007), su último álbum. Gutevolk es el proyecto en solitario de Hirono Nishiyama, una de las mejores representantes del dream pop nipón desde hace ya una década. El vintage es la especialidad de la casa, y hay un resto infantil en todo ello, como si los discos nacieran del fondo de un armario y no de un estudio de grabación. Nishiyama ha hecho también música para anuncios y está involucrada en toda clase de proyectos artísticos. Para saber más, visita su web.

Shibuya-kei (2): Flipper’s Guitar – Colour Me Pop

Flipper’s Guitar no tuvieron el alcance internacional de Pizzicato Five, aunque fueron tan pioneros como ellos. De hecho, no son pocos los que consideran a Flipper’s Guitar el grupo fundador del estilo Shibuya. Alguien tenía que ser segundo en nuestra serie. No por ello es menos bueno.

Pizzicato Five eran la esencia de los sesenta. Flipper’s Guitar fueron la esencia del pop. Lo que sonaba en la radio japonesa en el año 2000 era muy diferente de lo que había sonado en 1990, gracias en parte al grupo que nos ocupa hoy. Mientras que Pizzicato Five se especializaron en Twiggy, Hepburn y Bardot, Flipper’s Guitar se empaparían de los sonidos contemporáneos.  Su punto fuerte eran las melodías, ligeras y soñadoras, de aires adolescentes. Una introducción a lo que luego daría en llamarse «dream pop», o lo que Belle & Sebastian hacen tan bien.

¿El secreto de Flipper’s Guitar? Detrás de la sencillez y frescura de sus canciones había dos grandes músicos, Keigo Oyamada y Kenji Ozawa. Oyamada en particular ha dicho varias veces que, en su vida artística, la Santísima Trinidad está formada por tres B’s: Beck, BeatlesBeach Boys. Se dice que la música pop, cuando es buena, es la más meritoria de todas. Esto es así porque consigue atraer al aficionado medio (la plebe, musicalmente hablando -oops, Akane Indie haciendo amigos: big mouth strikes again- para la que Michael Bublé es una B tan grande como la B de Beatles) sin perder validez artística.

Flipper’s Guitar sacaron tres álbumes al mercado: Three Cheers for Our Side! (1989), Camera Talk (1990) y Doctor Head’s World Tower (1991). El último es el más experimental, su Pet Sounds por así decirlo, aunque no es necesariamente el más original. Es el menos personal, el más británico. Menos acústico y más electrónico, menos inocente y más rave , según la definición Madchester de la palabra: Primal Scream, Stone Roses y demás.

Tras separarse en 1993, ambos siguieron sus respectivas carreras en solitario, dejando claro quién había aportado qué al sonido de Flipper’s Guitar. La aportación más comercial (insisto, no por ello menos buena) había sido la de Kenji Ozawa:

Keigo Oyamada era lo que  Brian Wilson había sido a los Beach Boys. Bajo el pseudónimo de Cornelius inició una fulgurante trayectoria, reconocida internacionalmente. La Trinidad sigue intacta aunque Beck es la B que más pesa. B. y C. han trabajado juntos en varias ocasiones (la última, en la banda sonora de Scott Pilgrim contra el mundo) y comparten su pasión por la mezcla experimental de electrónica y acústica.